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RESISTENCIA ANTIMICROBIANA: Una deuda apremiante que requiere soluciones urgentes

La resistencia antimicrobiana, un problema importante desde hace décadas, se ha tornado acuciante a causa de la pandemia del Covid-19. La ley recientemente promulgada en Argentina es un primer paso para enfrentarla.
Sanford

La resistencia a los antibióticos se perfila desde hace décadas como uno de los problemas más importantes para la Salud Pública: las proyecciones indican que para 2050 podría ser la mayor causa de mortalidad en todo el planeta. Preocupados por este tema, desde la Asociación Civil de Investigación y Desarrollo en Salud (ACINDES) hemos impulsado diversas actividades sobre el tema en varios países de América y España. Durante años, las asociaciones profesionales han manifestado la necesidad de contar con una herramienta legal que facilite la promoción de normas estrictas de uso de antimicrobianos, como por ejemplo la restricción a la polifarmacia. En este sentido, se ha dado un paso que puede ser auspicioso: el pasado 10 de Agosto, la cámara de senadores dio sanción definitiva la Ley de Prevención y Control de la Resistencia Antimicrobiana.

La ley busca fomentar el uso responsable de los antibióticos y regular su expendio y utilización, tanto en personas como en animales. Esta ley pionera debería ayudar –si se la utiliza rigurosamente– a prevenir la pérdida de eficacia de los antimicrobianos, alejando el riesgo de pandemias en el horizonte más inmediato. Como dijo la Dra. Wanda Cornistein, de la Asociación Civil INVERA (Investigación en Resistencia Antibiótica) y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, en pandemia se han alcanzado niveles de resistencia alarmantes, que se esperaban recién para dentro de diez años. La aceleración se debería principalmente al uso de antibióticos de amplio espectro, con un riesgo especialmente alto para los pacientes inmunocomprometidos.*

Una vez reglamentada, la ley abriría la puerta a un Plan Nacional de amplio alcance y un cambio importante en el expendio de fármacos con actividad antimicrobiana sistémica, que pasarían a dispensarse bajo receta archivada, con indicación del diagnóstico del paciente. Se busca así evitar la venta sin receta de antimicrobianos.

Es auspicioso que la letra de la ley indique promover la investigación y el desarrollo no sólo de nuevos fármacos sino también de métodos de diagnóstico, y patrones de sensibilidad y resistencia. En la planificación de un desarrollo realmente sostenible, investigación y educación van de la mano. La publicación de guías basadas en la evidencia por parte de las Asociaciones profesionales y otras (como la Guía Sanford de Terapéutica Antimicrobiana, publicada por ACINDES en español cada año desde hace décadas) son una contribución para aspirar a preservar el armamentario terapéutico y mejorar la calidad de la atención en el campo de las infecciones.

 

*https://espanol.medscape.com/verarticulo/5909544